Urbanismo histórico

El Real Sitio de San Fernando de Henares conserva buena parte de su trama urbana original. A mediados del siglo XVIII la Corona adquirió un extenso terreno a orillas del río Jarama para instalar una fábrica de paños finos, dentro de la política industrial promovida por los Borbones. Alrededor de la fábrica creció un caserío destinado a albergar a los operarios, cuya traza responde a los esquemas urbanísticos del Barroco. Los elementos más sobresalientes del conjunto son la Plaza de España, amplio espacio de forma cuadrada al que abren sus fachadas la fábrica y las viviendas de los trabajadores y una plaza redonda bordeada por ocho manzanas trapezoidales que estaba unida a la anterior a través de la llamada Calle Real. El proyecto de construcción contemplaba igualmente la ejecución de una serie de obras de apoyo para cubrir las necesidades de la fábrica y de la población allí instalada.

El complejo urbano del Real Sitio de San Fernando de Henares constituye un temprano ejemplo de ciudad industrial, cuyo diseño racional responde a los planteamientos propios de la Ilustración.